Mundial de baloncesto femenino 2026: España vuelve y 8 libros para llegar preparados
Del 4 al 13 de septiembre se juega en Berlín el Mundial de baloncesto femenino 2026, y para España es una cita con algo de reencuentro: la selección vuelve al torneo después de haberse quedado fuera en 2022. No le ha tocado precisamente un grupo amable. Debuta el día 4 contra Alemania, que juega en casa; al día siguiente se mide a Mali, subcampeona de África; y cierra la fase el día 7 ante Japón, que fue subcampeona olímpica en Tokio 2020.
Dieciséis selecciones, diez días y una sede que no es casual: Berlín lleva años reivindicándose como plaza grande del baloncesto europeo. Nosotros, como es costumbre en esta casa, no vamos a pronosticar nada. Lo que sí podemos hacer es preparar la cita como mejor sabemos, que es leyendo. Van siete libros de baloncesto disponibles ahora mismo, algunos directamente sobre el juego femenino y otros que explican de dónde viene todo esto.
Conviene recordar cómo funciona el formato, porque no es el de siempre: dieciséis selecciones repartidas en cuatro grupos, con cruces posteriores y todo resuelto en diez días. Eso premia arrancar bien. Un tropiezo en el debut contra la anfitriona condiciona el resto, y por eso el partido del 4 de septiembre en Berlín pesa mucho más de lo que pesaría una primera jornada en un torneo largo. La regularidad, aquí, vale menos que el acierto puntual.
España vuelve al Mundial: por qué importa
Faltar a un Mundial no es una anécdota para una federación que lleva dos décadas siendo potencia continental. Por eso la vuelta de 2026 se lee como algo más que un torneo: es la comprobación de que el modelo sigue funcionando, con una generación relevándose a otra sin que el nivel se caiga por el camino. Y es también un recordatorio incómodo de lo poco que se habla del baloncesto femenino español fuera de las semanas en que hay medalla en juego.
Ahí es donde los libros ayudan. La memoria del deporte femenino está peor conservada que la del masculino, sencillamente porque durante décadas nadie se molestó en escribirla. Cada vez que sale un título que rellena ese hueco, merece la pena señalarlo. Podéis ver todo lo que tenemos en la sección de baloncesto, pero estos son los que nos llevaríamos a Berlín.
Otra cosa que se agradece de leer antes de un torneo internacional: se llega entendiendo a las rivales. Japón no juega como Alemania y Alemania no juega como Mali, y detrás de cada estilo hay una escuela, una tradición y a menudo una historia política. Los libros que vienen a continuación no os van a dar el scouting del grupo, evidentemente, pero sí la trastienda cultural de casi todo lo que veremos en pantalla.
Siete libros para llegar preparados al Mundial de Berlín
Nací luchando
El punto de partida obligado. Amaya Valdemoro, con Julián Redondo, cuenta su vida y de paso cuenta la historia del baloncesto femenino español desde dentro: la de una jugadora que se fue a la WNBA cuando aquello parecía imposible y que sostuvo a la selección durante años. No es un libro de anécdotas de vestuario, es un relato sobre resistencia, sobre lo que cuesta seguir cuando el entorno no acompaña. Si vais a leer solo uno antes del 4 de septiembre, que sea este.
Corres como una niña
David Guerrero firma un ensayo divulgativo que desmonta los estereotipos de género en el deporte y se mete también con la diversidad LGTBI, un terreno donde el baloncesto femenino ha ido muy por delante de casi todos los demás deportes. Se lee rápido, está bien documentado y tiene la virtud de no dar lecciones. Es el complemento perfecto al libro de Valdemoro: uno cuenta una vida, el otro explica el contexto que hizo esa vida tan difícil.
Sueños robados. El baloncesto yugoslavo
Juanan Hinojo Torres reconstruye el baloncesto yugoslavo a base de entrevistas y de historias de vida, y el resultado es uno de esos libros que explican un país a través de un deporte. Aquella escuela marcó el baloncesto europeo entero, España incluida, y buena parte de lo que veremos en Berlín viene de ahí. Es además una lectura melancólica: se habla de una selección que ya no existe y de jugadores que acabaron enfrentados por razones que no tenían nada que ver con el juego.
El Gigante Rojo. Historia del baloncesto soviético
Marc Bret Cano e Ignacio Morejón Guerrero se ocupan del otro gran laboratorio del baloncesto europeo, el soviético, y lo hacen sin quedarse en la crónica deportiva. Hay política, hay sistema y hay una manera de entender el equipo que sigue influyendo hoy. Para quien solo conozca el baloncesto a través de la NBA, este libro es una sacudida saludable: durante décadas hubo otra forma de jugar, y competía de tú a tú.
Eso no estaba en mi libro de historia del baloncesto
Este es el que recomendamos a quien quiere llegar al Mundial con contexto pero sin echarle demasiadas horas. Va de episodios que se quedaron fuera del relato oficial: reglas que se cambiaron por motivos absurdos, partidos que decidieron más de lo que parecía, personajes olvidados. Funciona muy bien a ratos, capítulo a capítulo, y es de esos libros que acabas leyendo en voz alta a quien tengas al lado.
Mi amor por el baloncesto
Sergio Scariolo escribe desde el otro lado del banquillo y lo hace con una honestidad que no abunda entre entrenadores en activo. Hay método, hay gestión de vestuario y hay bastante reflexión sobre qué significa dirigir a un grupo durante un torneo corto, que es exactamente el formato al que se enfrenta España en Berlín. Aunque su experiencia es con la selección masculina, casi todo lo que cuenta sobre torneos de dos semanas se aplica igual.
Baloncesto y racismo. Una historia indisociable
Pablo Muñoz Rojo aborda una historia que el baloncesto lleva encima desde el principio y que sigue muy viva. El libro recorre las líneas de exclusión, las cuotas no escritas y los momentos en que el deporte sirvió de altavoz político. Es el más incómodo de la lista y probablemente el más necesario: ayuda a entender por qué un deporte global sigue teniendo conversaciones pendientes.
La nueva arquitectura del baloncesto
Óscar Garrido Ledo se ocupa del cambio más profundo que ha vivido el juego en la última década: la irrupción de los datos. Y lo hace esquivando la trampa habitual del género, que es el fetichismo de la estadística. Su tesis es que los números no sustituyen a la intuición del entrenador, sino que se superponen a ella, y que todo el valor está en saber interpretarlos dentro de un contexto real, humano y competitivo. Es el más actual de la lista y el que mejor explica por qué los partidos que veremos en Berlín se preparan hoy de una manera que habría resultado incomprensible hace apenas quince años.
Cómo organizarse las dos semanas previas
Con tiempo justo, nuestra sugerencia es sencilla. Empezad por Nací luchando, que os deja instalados en el baloncesto femenino español, y acompañadlo de Corres como una niña para tener el marco general. Si os quedan días, id a por Sueños robados o El Gigante Rojo, que explican la genealogía del baloncesto europeo mucho mejor que cualquier previa que vayáis a leer estos días. Dejad Eso no estaba en mi libro de historia del baloncesto para los ratos sueltos, porque está pensado justo para eso, y reservad La nueva arquitectura del baloncesto para cuando queráis mirar el torneo con otros ojos.
Porque esa es, en el fondo, la gracia de llegar leído a un Mundial: no se trata de saber más que nadie, sino de ver cosas distintas. Quien haya pasado por Scariolo entenderá mejor una rotación rara en el tercer cuarto. Quien venga de Garrido Ledo se fijará en los tiros que nadie celebra y en los que todo el mundo celebra sin motivo. Y quien haya leído a Valdemoro sabrá lo que hay detrás de cada una de esas jugadoras cuando suene el himno el 4 de septiembre en Berlín.
Los ocho títulos están disponibles ahora mismo y salen con envío rápido. Los tenéis en la categoría de baloncesto junto a bastantes más, y si os apetece curiosear por otros deportes, la puerta de entrada es LDR Sport. Nos vemos en Berlín, aunque sea desde el sofá.


